Cómo empezar a practicar yoga, parte 1

Si estás empezando en esto del yoga muy probablemente estés en una de estas dos situaciones, o en las dos:

  • Has visto algunos beneficios que te han encantado y quieres seguir para conseguir más. Por eso te interesas un poco más y estás leyendo esto, por ejemplo.
  • Tienes la esperanza de conseguir cosas que ves que ha conseguido gente que lleva más tiempo. Así que buscas por todas partes cuál es el truco, por eso estás leyendo esto.

Probablemente estés entre una y otra.

Cuando empiezas hay varias cosas positivas que se notan rápido: la forma física mejora, sobre todo si vienes de no hacer nada más, aprendes a relajarte, te sientes con la mente más calmada, notas una mejor coordinación, ganas consciencia sobre ti misma/o.

Y claro, estas son las cosas por las que solemos engancharnos al yoga. Ves lo bueno que sacas de ahí, y quieres más. Es lógico.

Somos como somos

Sin embargo, somos como somos, y la mente siempre barre para casa. Así que lo más normal es que se te olvide todo esto y tu mente se centre en lo que aún no has conseguido, que será mucho si estás empezando, está claro, y te entren ganas de querer hacer aquello que aún no puedes hacer.

La mayoría de personas, al menos en nuestra sociedad, empieza a practicar yoga por la parte física, por las posturas, así que pondré este ejemplo.

Si aún no puedes hacer una postura concreta, lo más normal, a poco que lleves practicando o que tu personalidad tienda a ello, es que obsesiones con eso que quieres conseguir.

Y aquí vienen las prisas.

Crees que hay un truco para conseguir flexibilizar tus piernas más rápido, o que para hacer un arco de espalda solo hay que “empujar” todo lo que puedas y aguantarse el dolor.

Y créeme, nada más lejos de la realidad. ¿Sabes dónde te llevan las prisas cuando hablamos de tu cuerpo?

A lesiones.

Así de crudo, así de cierto.

Si vas con prisas, sin respetar los tiempos de tu cuerpo (los necesita para adaptarse) no hay otra, bien no te va a sentar.

Saltarte pasos es el peor negocio que puedes hacer. En el camino tienes que aprender muchas cosas, ganar consciencia corporal, entender la técnica, ganar confianza… Son demasiadas cosas como para que puedas hacerlo todo en un par de meses.

Paciencia y yoga

¿La buena noticia?

Con práctica y con paciencia, todo llega.

Es de esas lecciones que aprendes al poco de empezar en esto del yoga, al final, con paciencia y práctica, todo llega. No tienes que forzar nada, al final acabará llegando.

Si diriges tu esfuerzo a ser constante, a entender qué estás haciendo, y a aplicar esto cuando practiques para ganar consciencia, tienes asegurado un progreso que quizá al principio no te lo parezca, pero te puedo asegurar que será rápido y provechoso.

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