Consecuencias de la hiperlaxitud en yoga

La hiperlaxitud articular es un síndrome presente entre el 5% y el 14% de la población.

Esto es una incidencia muy notable que hace que sea muy común verlo en clase de yoga.

De ahí que este tema sea precisamente uno de los que más interés suele levantar cada vez que he hablado de él en mis redes sociales llenas de profes y practicantes de yoga. 

Además, al practicarse tantos estiramientos y posturas que requieren de gran movilidad en yoga es muy común que se manifiesten de forma absolutamente clara los síntomas de la hiperlaxitud. 

En la práctica de yoga el hecho de lograr rangos de movimiento muy amplios con nuestras articulaciones es la norma, por lo que entender la hiperlaxitud articular, sus riesgos y consecuencias a corto, medio y largo plazo se vuelve un tema realmente interesante y, me atrevería a decir, obligatorio de tener en cuenta por parte de los instructores. 

Al igual que los dolores lumbares, la incidencia de la hiperlaxitud articular es tal que hará que sea casi un milagro no encontrarnos con alguno o varios casos en cada clase. 

En este artículo vamos a desgranar estos puntos para entender la hiperlaxitud, sus consecuencias y qué podemos hacer para prevenirlas y evitarlas. 

Qué es la hiperlaxitud articular

La hiperlaxitud articular es una condición donde una articulación es capaz de moverse más allá de su rango de movimiento fisiológico. 

Básicamente es una capacidad de movimiento mayor de lo saludable, debido a que el tejido blando es demasiado laxo y no limita el movimiento lo suficiente. 

Si esta condición provoca dolor en la articulación afectada, se denomina Síndrome de Hiperlaxitud Articular. Lo de síndrome es, pues, sólo en casos donde la consecuencia negativa (el dolor) es inmediata. 

Sin embargo, es mucho más habitual que la hiperlaxitud no provoque dolores o molestias en el corto plazo y no sea en este caso una gran preocupación o limitación para la persona afectada, lo que no significa que no pueda tener otro tipo de consecuencias negativas.

Si hablamos del medio y el largo plazo, las consecuencias de la hiperlaxitud articular tienden a manifestarse sin excepción si el uso de las articulaciones afectadas ha sido considerable y no se han tomado medidas suficientes.

Otro detalle importante a tener presente es que una persona puede tener hiperlaxitud en algunas articulaciones y no en otras, por lo que puedes encontrarte una persona con rodillas hiperlaxas mientras que los hombros no lo son, o con los codos y los hombros hiperlaxos y las rodillas no, etc. 

Causas

La principal causa de hiperlaxitud es una tendencia genética por la que el tejido blando, principalmente el tejido conectivo y el tejido ligamentoso, tiene una composición que resulta en un tejido con una capacidad más elástica de lo normal. 

Otra causa es el uso inadecuado de las articulaciones. Estiramientos intensos, prolongados y recurrentes en rangos de movimiento excesivamente amplios pueden hacer que la composición del tejido conectivo y de los ligamentos se altere para permitir esta movilidad, haciendo que la articulación se vuelva hiperlaxa y sea ya incapaz de recuperar ese nivel de rigidez. 

Un ejemplo de esto se ve en estilos donde los estiramientos pasivos están muy presentes y se insiste en el hecho de estirar los ligamentos. El Yin Yoga según algunos profesores que defienden esta idea de estirar los ligamentos es un ejemplo muy común donde ocurre esto. 

Por supuesto, este tipo de trabajos provocando condiciones de hiperlaxitud en las articulaciones tienen sus consecuencias. 

Consecuencias de la hiperlaxitud en las articulaciones

La principal consecuencia de la hiperlaxitud en las articulaciones que la sufren es un mayor desgaste de las distintas estructuras de la articulación.

Tanto huesos como tejidos blandos (cartílagos, ligamentos, tendones, cápsula articular y tejido conectivo en general) se ven situados en una posición para la que no están preparados y sometidos en esas posiciones no fisiológicas a unas fuerzas excesivas, lo que provoca que unas estructuras estén soportando una tensión para la que no están preparadas y se acaben por desgastar más de lo que son capaces de recuperar.

Básicamente ocurre que se desgastan estos tejidos a un ritmo mayor de que son capaces de regenerarse, por lo que el desgaste se vuelve permanente. Esto con el tiempo da lugar a artrosis, con todas las consecuencias que una artrosis trae consigo.  

La otra gran consecuencia de la hiperlaxitud es la inestabilidad articular.

Al volverse el tejido blando más laxo de la cuenta, éste se vuelve menos capaz de mantener la articulación estable, por lo que al hacerse algún esfuerzo el rango de movimiento “se va” hacia un rango excesivo de forma involuntaria.

Puedes ver un buen ejemplo en estas imágenes de la postura de la mesa:

En esta imagen puedes ver los codos en un rango de movimiento máximo en extensión del codo. Algo fisiológico, normal y saludable.

En esta otra imagen puedes ver los codos en un rango mayor a su máxima extensión. Estos codos son hiperlaxos, el rango de movimiento es excesivo y la carga (la fuerza, el peso) que recae sobre partes del codo que no están hechas para soportar esto provoca un desgaste excesivo.

La propia laxitud de los tejidos hace que esta posición hiperextendida de los codos se de en este tipo de posturas de forma involuntaria, en muchísimos casos sin que siquiera la persona se de cuenta de ello, ya que simplemente el tejido está cedido y el codo al recibir la carga del peso del cuerpo se van hacia esa posición hiperextendida donde el “tope” o límite del movimiento no lo pone el tejido blando sino que lo pone el propio hueso. 

Inestabilidad en las posturas

La inestabilidad consecuencia de la hiperlaxitud articular tiene a su vez consecuencias prácticas a la hora de realizar posturas o secuencias de yoga.

Por un lado tiene la consecuencia inmediata de provocar una ineficiencia en las posturas al alterar la estabilidad de su base. 

Por otro lado, hay una capacidad de aplicar fuerza alterada y disminuida considerablemente.

En el mismo ejemplo visual de antes, donde veíamos la postura de la mesa ejecutada con codos hiperlaxos, la capacidad de empujar el suelo con las manos con esa posición de los codos se reduce muy considerablemente.

Si la parte del cuerpo que está en contacto con el suelo en una postura no es capaz de empujar bien el suelo para lograr fuerzas reactivas desde abajo, la estabilidad de toda la postura se ve comprometida. 

Si estamos hablando de posturas que son esencialmente posturas de fuerza de empuje, entonces la postura en sí misma pierde prácticamente todo su sentido.

Si queremos practicar la postura de la Tabla para ganar fuerza de empuje desde hombros y los codos están de la siguiente manera, entonces la postura no estará siendo en absoluto eficiente ni eficaz en cumplir su cometido:

Si queremos practicar la postular de Prasaritta Padottanasana (cualquiera de sus variantes) con unas rodillas hiperlaxas, perderemos estabilidad en la postura y se verá muy afectado el estiramiento de la cadena posterior de forma muy sustancial, lo cual es el principal objetivo físico de la postura:

Por último, debemos entender que la propia hiperlaxitud, al alterar la estabilidad en las distintas posturas, provoca un mayor riesgo real de lesión.

Son muy comunes entre personas hiperlaxas las lesiones por sobre-estiramiento como esguinces y las luxaciones (huesos que se salen de su lugar por no estar bien estabilizados).

Estas lesiones pueden darse en cualquier momento por el simple hecho de estar trabajando a un nivel de estabilidad menor de lo necesario para que el cuerpo funcione correctamente.  

Cómo contrarrestar la hiperlaxitud articular en Yoga

Hay varios puntos que deben tenerse en cuenta para contrarrestar las consecuencias negativas de la hiperlaxitud articular en la práctica de yoga y a su vez poder practicar de forma 100% segura aún con esta condición. 

1. Conocer el rango de movimiento fisiológico (normal) de las articulaciones que son hiperlaxas en la persona. 

Si se tienen las rodillas hiperlaxas, es imprescindible entender bien cuál debería ser el rango de movimiento normal.

Es un conocimiento básico y muy sencillo, pero imprescindible. Una de las principales cuestiones que vive una persona con hiperlaxitud es que en muchos de los casos no se tiene consciencia de si el rango de movimiento es o no es normal, porque para la persona hiperlaxa el rango excesivo es lo habitual. 

2. Ganar consciencia corporal para estabilizar conscientemente las articulaciones. 

Una vez que se sabe cuándo un rango de movimiento es excesivo, estar atentos y ser conscientes del cuerpo y sentirlo es fundamental para detectar y corregir esos rangos de movimiento excesivos cuando se dan.

Si primeramente ni nos damos cuenta de que estamos colocando un codo en hiperextensión, poco vamos a poder hacer. 

3. Ganar fuerza en la articulación hiperlaxa. 

La mejor manera de estabilizar una articulación es que la musculatura que la estabilice sea grande y fuerte, de forma que la capacidad que tengamos de estabilización sea mayor y la estabilidad “natural” sin tener que pensarla directamente sea también algo mayor. 

Va a ser mucho más estable una rodilla hiperlaxa si el cuádriceps está fuerte y grande que si el cuádriceps no está tan fuerte ni es tan grande. 

Conclusiones

La hiperlaxitud es algo que por lo general se tiene demasiado poco en cuenta en yoga y en las disciplinas de movimiento en general. Y sin embargo, es una condición que acaba acelerando el desgaste y deterioro de las estructuras que conforman las articulaciones afectadas. 

Un adecuado cuidado no sólo hace que sea más eficiente el uso del cuerpo sino que previene molestias o dolores a corto plazo, así como reduce el riesgo de lesión y desgastes excesivos que acaben por derivar en artrosis a largo plazo. 

La hiperlaxitud articular no es algo a pasar por alto, pero por suerte sí es algo con muy fácil solución tal y como se pone de manifiesto en el apartado anterior.

Sólo hay que centrarse en poner las soluciones en práctica y se podrá lograr hacer que tener o no hiperlaxitud no sea un factor decisivo en el desempeño y la salud del practicante.

Sinceramente creo que el caso de la hiperlaxitud articular es un gran ejemplo de cómo algo que no es grave y tiene fácil solución puede dar problemas serios si no se conoce y entiende adecuadamente y a la vez es un gran ejemplo de cómo con pautas muy sencillas se pueden prevenir grandes problemas en nuestro cuerpo sin necesidad de ser grandes expertos.

Espero que este artículo te haya servido y te ayude a controlar esta tendencia ya sea en ti o en tus alumnos si los tienes. 

Si tienes alguna duda o quieres comentar algo al respecto estaré encantado de leerte en los comentarios. Puedes dejar el tuyo abajo del todo en esta misma página.

Pasa un día estupendo,

Ariel de Gatica.

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